A pesar del sol, tengo frío y estoy cansada.
A no ilusionarse demasiado, pero tampoco a perder el aliento
Estoy pasando un par de días raros y difíciles, pero me he metido en la cabeza la idea de la esperanza, por que si no podría morir aquí mismo, dejando palabras a medias y a mi hijo durmiendo en la cama grande
Hablando de ilusiones, debería tener presente la carita del reyecito de la casa anoche, cuando le comuniqué la invitación de Gladis para que hiciera de pastorcito en el pesebre viviente del sábado
enseguida respondió con un : SIIIIIIIII y muy entusiasmado
hoy se levantó antes que yo, se acostó a mi lado, me sonrió, intentó vencerme en una batalla de cosquillas matutinas y luego, mientras me duchaba, se quedó nuevamente dormido.
Tengo tantas cosas en que pensar y tantos proyectos por hacer! Que a veces me pregunto si es tan importante invertir mi tiempo en ello, más bien debería quedarme con algunas cosas
pero mi espíritu inquieto no me lo permite.
Me he cuestionado también este continuo generar proyectos, dibujos, animaciones, historias
no es más que una manera de huir. Pero no, no puede ser, me forme para ellos por que quise, amo lo que hago
debe ser esta época maldita, este tiempo que se acerca, esta navidad que me trae añoranzas, mi Nona, mi tío Coco que ya no están, Gabriel un amigo común de la barra que viaja a Estados Unidos, se va a vivir allá
como tantos que se cansaron de apostar a este país
Ya no se ni como ni por que escribo esto, no se, pero no me puedo sacar la visión de ayer de Gladis, sonriendo en medio de la tormenta, con sus manos tomando las mías y riéndonos de las guarangadas que se me ocurrían
es increíble, debo aprender de ella.
A pesar del sol, tengo frío y estoy cansada.